Tanto como






en la que hay volcanes y ríos,
en la que la gente diariamente barre su casa
y que arrojan la basura simplemente a la calle.
En la que es muy importate la fe
y a la vez diferencian severamente entre católico y evangélico.
Imagínate una ciudad,
en la que apenas hay suficiente dinero para la comida y en cada esquina hay una tienda de móvil
en la que cási cada familia tiene un perro, un par de gallinas y además un cerdo,
en la que en las mañanas muchos gallos cantan,
una ciudad, donde las calles no están asfaltadas y circulan muchos taxis.
Imagínate una ciudad,
donde muchos hombres cabalgan como cowboys,
donde los hombres te silban diariamente detrás, a tí como mujer
y donde al pasar te saluda mucha gente.
Imagínate una ciudad,
que es multicolor, plena de olores y llena de humo,
simplemente porque aquí todo se quema,
en la que hay muchas mariposas grandes coloridas
en la que los animales se atan con una cuerda tan fuerte,
que no se pueden mover más.
Imagínate,
que aquí hay muchas mujeres jóvenes,
que están embarazadas y tienen niños pequeños
pero sólo pocos padres.
Imagínate una ciudad,
en la que chozas de madera se encuentran junto a casas vigiladas por hombres armados
en la que un water con agua es un lujo y las aguas servidas se tiran a la calle.
Imagínate niños,
que son golpeados y cuyos ojos irradian ganas de vivir.
Imagínate personas
que no tienen trabajo, o que ejecutan un trabajo duro y mal pagado
y que no parecen preocuparse por el mañana.
Imagínate un país
Cuyo orgullo es la revolución,
pero que nadie quiere hablar sobre ese tiempo.
Imagínate una ciudad,
en la que cada uno conocen el sufrimiento del otro y lo cuenta a otros,
en la que cada ayuda también genera envidia.
Imagínate un país
En el que hay diferentes verduras,
pero muchos sólo comen arroz con frijoles,
en el que se cultiva café
y en las tiendas sólo hay café instantaneo
de la firma Nestle para comprar.
!hermoso y terrible a la vez!
Angelika Pröstler (Condega, Diciembre del 2010)